El truco definitivo para combinar colores 🎨 y elevar tus looks

Cómo perder el miedo al color al vestir

Cómo perder el miedo al color al vestir (sin complicarte)

Si eres de esas personas a las que le encantan las prendas de color, pero luego nunca sabes cómo ponértelas, este post es para ti.

Porque el problema no suele ser que no sepamos combinar colores. El problema real es que nos da miedo el color en sí. Y hoy quiero ayudarte a quitártelo poco a poco, sin normas raras y sin complicaciones.

Todo lo que te cuento aquí parte de una idea muy sencilla: usar color no es cuestión de saber más, sino de ir entrenando el ojo y ganando confianza poco a poco.

El miedo al color es completamente normal

Desde siempre nos han enseñado que el negro estiliza, que el blanco pega con todo, pero nadie nos ha explicado qué hacer con un verde, un rosa o un amarillo.

Así que si sientes que no sabes combinar colores, tranquila: no es que no sepas, es que simplemente no te han enseñado.

Si sabes combinar neutros, ya sabes combinar colores

Esto me encanta decirlo porque es totalmente verdad. Si sabes combinar negro, blanco o gris, ya sabes combinar colores.

El color funciona igual que un neutro, solo que visualmente no estamos tan acostumbradas a verlo. Por eso, si estás empezando, no te vayas al extremo.

La forma más fácil de empezar es esta: un color protagonista y el resto neutros. Un pantalón verde con camiseta blanca. Un jersey fucsia con vaqueros. Funciona, punto.

Apóyate en los colores más fáciles

No todos los colores son igual de complicados. Hay algunos que son muy agradecidos y fáciles de combinar, como el verde, el azul, el burdeos o el mostaza.

Otros, como el fucsia o el naranja, pueden intimidar un poco más. Mi consejo es que empieces por los primeros y dejes los que te imponen para más adelante.

La regla de los tres colores

Si alguna vez un look te parece demasiado, probablemente es porque hay demasiados colores.

Una regla muy sencilla que nunca falla es la de los tres colores: un color principal, uno secundario y uno neutro. No hace falta más.

Muchas veces creemos que combinar colores es añadir, cuando en realidad es quitar.

Mismo color, distinto tono

Combinar un mismo color en distintos tonos siempre funciona. Azul claro con azul marino, verde oliva con verde oscuro…

Es una forma fácil y visualmente muy agradecida si estás empezando y no quieres calentarte la cabeza.

Fíjate en la naturaleza

Este consejo me encanta. Mira a tu alrededor: el cielo, la tierra, la hierba, las flores. La naturaleza combina colores constantemente y se ve preciosa.

Si la naturaleza lo hace, tú también puedes.

Si el color te intimida, aléjalo de la cara

Si un color te impone, evita ponértelo cerca del rostro. Empieza por pantalones, faldas, bolsos o zapatos.

Así sigues llevando color, pero sin que te impacte directamente y tu ojo se va acostumbrando poco a poco.

Repite lo que te funcione

Cuando un look de color te guste, repítelo. No hace falta reinventar la rueda cada vez.

Repetir combinaciones es lo que entrena el ojo y hace que el miedo vaya desapareciendo.

El color no tiene que favorecerte, tiene que gustarte

Y quiero terminar con esto, porque es lo más importante. El color no siempre tiene que estilizar ni favorecer según las normas.

A veces el color solo tiene que hacerte sentir bien. Y cuando tú te ves bien, eso se nota muchísimo más que cualquier regla.

Empieza poco a poco, añade algo de color y ve practicando. El miedo al color se pierde usándolo.

Si quieres, puedes contarme qué color te da más miedo y vemos juntas cómo empezar a usarlo. Raquel Troyano 🌷

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